(Israel) Boicot a Israel: merecido golpe al genocidio que retumba en el mundo.

Por una Palestina libre de violencia, el arte y el deporte elevan sus voces a favor de los derechos humanos del pueblo palestino.

Como con los casos de boicot por parte de artistas y deportistas, hoy siguen sumándose casos, ante la desesperación de que los gobiernos del mundo no han podido frenar el genocidio en Palestina.

La gota que recién derramó el vaso fue cuando Israel, con ayuda de Estados Unidos, tras años de violencia y genocidio al pueblo palestino, finalmente logró asumir a Jerusalén como parte de su territorio, gracias al reconocimiento del presidente norteamericano Donald Trump -en diciembre de 2017- como la ciudad capital.

Desde entonces, el Gobierno israelí se encuentra organizando actividades culturales y deportivas con el propósito de invisibilizar el genocidio y que se reconozca la recién nombrada -arbitraria e ilegalmente- Jerusalén como capital del país.

Ante esta descarada agresión, sin hablar de la creciente cifra de asesinatos en la Franja de Gaza que ha colapsado los hospitales locales, la Organización de Naciones Unidas (ONU) permanece de manos atadas.

Por ello, el Movimiento BDS desplegó una campaña global que busca incrementar la presión económica y política contra Israel, para acabar la ocupación israelí y la colonización de los territorios palestinos y de Altos de Golan.

Además, en las redes y los medios también boicotean, incluso, los productos israelíes con el lema “Unete al BDS: ¿qué productos boicotear?”. En la lista entran rubros perecederos y no perecederos, así como productos de uso personal.

En la página web del movimiento se explica de manera clara el porqué del movimiento: “Los gobiernos del mundo no han logrado proteger a la población de Gaza de los últimos bombardeos israelíes, que han dejado más de 2.160 personas asesinadas y más de 10.000 heridas”.

“La comunidad internacional ha faltado a su obligación de impedir las vulneraciones del derecho humanitario internacional y de derechos humanos cometidas por Israel en Palestina a lo largo de las últimas décadas (…) Ante esta pasividad gubernamental, el boicot contra el apartheid israelí ha surgido como campaña ciudadana global no violenta y antirracista para obligar a Israel a que cumpla con la legalidad internacional”.

Dicho por sus creadores, “la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones es una herramienta poderosa que también busca sensibilizar a la población israelí para que se una a la lucha contra el Apartheid sionista y la ocupación de Palestina”.

 

Fuente: El Ciudadano

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