Foro de Libertad Religiosa y Laicidad

Querétaro, Qro., a 13 de mayo de 2017.

La tarde del día 13 de Mayo de 2017, en el Salón Casa de la Corregidora, ubicado las instalaciones del Centro de Congresos del Estado de Querétaro, Paseo de las Artes 1531-B, de la Delegación Josefa Vergara, Querétaro, Qro., se llevó a cabo el “Foro de Libertad Religiosa Y Laicidad”, Sobre la Libertad de Pensamiento, Conciencia y Religión.

Se tocaron temas como “La Libertad Religiosa como un derecho humano”. El ponente fue el Dr. Alberto Mansuetí, del Centro de Liberalismo Clásico para América Latina. Otro de los temas fue “La Laicidad en México”: Aspectos Históricos; por el Dr. Adolfo García de la Sienra, de la Universidad Veracruzana. Además la Dra. Ana María Celis, de la Universidad Pontificia de Chile, realizo la ponencia del Tema:”De quien es la región, no es la religión; La Libertad Religiosa en el Siglo XXI”.

Organizaron este evento: El Gobierno del Estado de Querétaro, Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa, El Centro de Investigación social avanzada y El Consejo Interreligioso de Querétaro. La entrada fue totalmente gratis.

Estuvieron presentes, Mons., Faustino Armendáriz Jiménez, IX Obispo de la Diócesis de Querétaro, el Maestro Luis Bernardo Nava, Jefe de la Oficina de la Gubernatura del Estado de Querétaro; el Diputado Juan Luis Íñiguez, integrante de la LVIII Legislatura del Estado de Querétaro; el Doctor Francisco Porras, Director Académico del Centro de Investigación Social Avanzada; el Maestro Sergio Cuevas Urrea, Presidente de la Fundación Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa; el Presbítero Mauricio Ruíz, Presidente del Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro; y miembros del Consejo Interreligioso; en su mensaje Mons. Faustino, expresó:

El Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro es una iniciativa que evidencia la necesidad de crecer en el diálogo: diálogo con el Estado; diálogo con la sociedad; y diálogo con creyentes de diferentes Iglesias y religiones. Éste requiere una “actitud de apertura en la verdad y en el amor” que no siempre es fácil, ya que demanda que aprendamos “a aceptar a los otros en su modo diferente de ser, de pensar y de expresarse”. Sin embargo, y a pesar de todas sus dificultades, “el diálogo interreligioso es una condición necesaria para la paz en el mundo, y por lo tanto es un deber para los cristianos, así como para otras comunidades religiosas”.

A continuación, el texto del mensaje completo:

Maestro Luis Bernardo Nava, Jefe de la Oficina de la Gubernatura del Estado de Querétaro; Diputado Juan Luis Íñiguez, integrante de la LVIII Legislatura del Estado de Querétaro; Doctor Francisco Porras, Director Académico del Centro de Investigación Social Avanzada; Maestro Sergio Cuevas Urrea, Presidente de la Fundación Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa; Presbítero Mauricio Ruíz, Presidente del Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro; demás miembros del Consejo Interreligioso; estimados conferencistas; señoras y señores:

Agradezco la oportunidad de dirigirme a ustedes en este Foro de Libertad Religiosa y Laicidad. Me uno a sus organizadores, conferencistas y participantes en el reconocimiento de la libertad de pensamiento, conciencia y religión como un derecho humano fundamental. Éste expresa, de una manera particularmente importante, el valor insustituible e irrenunciable de la dignidad humana; pero también es un derecho cuyo ejercicio posibilita el mantenimiento de sociedades sustentables, ocupadas en la solución de sus problemáticas más urgentes.

En efecto, toda persona, por el solo hecho de ser persona, tiene el derecho a buscar la verdad en un entorno de libertad. Todos tenemos el derecho a plantearnos las preguntas fundamentales de las cuales depende nuestra vida y su sentido. “¿Quién soy?”, “¿Cuál es mi origen?”, “¿Cuál es mi fin?”, “¿Cómo debo vivir?” son preguntas que, si se quiere responder de una manera profunda y consecuente, siempre llevan a quien se las hace a enfrentarse a su conciencia y al llamado que todos tenemos a contribuir al bien común.

Es importante que “en materia religiosa, ni se obligue a nadie a obrar contra su conciencia, ni se le impida que actúe conforme a ella en privado y en público, sólo o asociado con otros, dentro de los límites debidos”. La libertad religiosa protege el proceso por el cual la persona, de manera individual y comunitaria, se plantea las preguntas fundamentales, las responde, y trata de adecuar su vida a las respuestas que ha encontrado, sin más límite que el derecho de terceros y el bien común.

La libertad religiosa posibilita que las personas, encontrando las razones últimas de su existencia, encuentren también los incentivos para colaborar, dialogar y construir una mejor sociedad. Quien obstaculiza el adecuado ejercicio de la libertad religiosa roba a los ciudadanos “de la fuerza moral y espiritual indispensable para comprometerse en el desarrollo humano integral”. El ejercicio de esta libertad produce riquezas en la sociedad civil que son indispensables para cooperar con el otro, aunque no crea como yo, o aunque no piense como yo, pero que vive conmigo en este lugar y tiempo concretos.

En este contexto, el Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro es una iniciativa que evidencia la necesidad de crecer en el diálogo: diálogo con el Estado; diálogo con la sociedad; y diálogo con creyentes de diferentes Iglesias y religiones. Éste requiere una “actitud de apertura en la verdad y en el amor”; que no siempre es fácil, ya que demanda que aprendamos “a aceptar a los otros en su modo diferente de ser, de pensar y de expresarse”. Sin embargo, y a pesar de todas sus dificultades, “el diálogo interreligioso es una condición necesaria para la paz en el mundo, y por lo tanto es un deber para los cristianos, así como para otras comunidades religiosas”.

Ante nosotros se encuentran una multitud de problemas y dinámicas sociales que pueden ser abordadas desde los frutos del diálogo interreligioso. Los más pobres, los excluidos, los migrantes, las familias, por mencionar solamente algunas, son oportunidades para que trabajemos por el bien de todos. Así daremos ejemplo de que, a pesar que pensamos de manera diferente, somos capaces de caminar juntos. Este ejemplo sería, quizá, el aporte más importante del Consejo Interreligioso a la sociedad de Querétaro.

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