La libertad religiosa debe ser vista como lo que es: un derecho humano

Querétaro, 13 de mayo de 2017.
La Coordinación de Asuntos Religiosos del Estado de Querétaro junto con el Centro de Investigación Social Avanzada (CISAV), Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa y el Consejo Interreligioso del Estado llevaron a cabo el Foro sobre Libertad Religiosa y Laicidad, en el Centro de Congresos de la ciudad de Querétaro.

En este encuentro participaron el Mtro. Luis Bernardo Nava, jefe de la Oficina de la Gubernatura del Estado de Querétaro; Mons. Faustino Armendáriz, Obispo de la Diócesis de Querétaro; Juan Luis Íñiguez, diputado de la LVIII Legislatura del Estado de Querétaro; Dr. Francisco Porras, director académico del Centro de Investigación Social Avanzada; Sergio Cuevas Urrea, presidente de la Fundación Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa; Pbro. Mauricio Ruíz, presidente del Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro; Elder Paul Piper, Presidente de Área de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días del Área México; Alberto Mansueti, del Centro de Liberalismo Clásico para América Latina; Adolfo de la Sienra de la Universidad Veracruzana y Ana María Celis de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

El Foro tuvo como objetivo dar a conocer la relevancia de la libertad religiosa como derecho humano y de la laicidad, que son en principio, complementarias. Mientras que la libertad religiosa, como derecho humano reconocido en instrumentos internacionales y en la Constitución mexicana, tiene su ámbito propio en la sociedad civil y la vida cultural de las sociedades; la laicidad, por otro lado, reconoce el deber de los Estados de proteger la diversidad y riqueza que esta aporta, manteniendo siempre su aconfesionalidad. Este derecho fundamental reconoce que cualquier persona pueda manifestar sus creencias en espacios públicos o privados, de manera individual o colectiva, con la única limitante del respeto a terceros y el bien común. Esto implica, a su vez, que cualquier persona pueda participar activamente en el favorecimiento de la sociedad sin ser menoscabada por sus creencias o la ausencia de estas.

Durante el evento se presentó el Consejo Interreligioso de Querétaro, iniciativa de reciente creación en el que actualmente participan miembros de la Iglesia Católica, Iglesia Evangélica, Iglesia Reformada, Iglesia Presbiteriana y de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. La finalidad del Consejo Interreligioso es sumar esfuerzos, desde las respectivas convicciones y creencias de sus integrantes, para promover el respeto a la persona y alcanzar con ello el bien común. Recalcaron que no se busca discutir la doctrina de ninguna Iglesia o grupo religioso, ni apoyar a ningún grupo o partido político, por lo que siempre defenderá el respeto a la diversidad de pensamiento, conciencia y creencias religiosas.

Posteriormente, Luis Bernardo Nava, Juan Luis Íñiguez, Mons. Faustino Armendáriz, Sergio Cuevas y Francisco Porras dirigieron mensajes a los asistentes en los que resaltaron la importancia de entender la libertad religiosa no como un asunto de religiones, sino desde la perspectiva de los Derechos Humanos y los beneficios del diálogo interreligioso para la paz. Fue importante insistir en que la libertad religiosa compete tanto a creyentes y no creyentes toda vez que, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 18, se reconoce que “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.” Además de que este es un derecho reconocido en la Constitución Mexicana de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que todos debemos asumir un compromiso con ella.

Mientras tanto, los tres ponentes desarrollaron el tema de la libertad religiosa como derecho humano; la laicidad en México y la situación de la libertad religiosa en el mundo.

Al finalizar las presentaciones se estableció un diálogo con los más de 500 asistentes, entre los que se contaban funcionarios públicos, estudiantes, activistas sociales, miembros de distintas confesiones, y sociedad civil en general. Para cerrar el Foro se agradeció a los participantes su asistencia no sin antes reconocer a los convocantes y asistentes su compromiso en el entendimiento y promoción del derecho de la libertad religiosa y a su vez, para el favorecimiento de una mejor convivencia en el marco de una sociedad plural como la nuestra.

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