Noticias

Noticias

MTRO. LUIS BERNARDO NAVA

Jefe de la Oficina de Gubernatura del Estado de Querétaro


Muy buenas tardes tengan todas y todos ustedes. Saludo a Monseñor Faustino Armendariz, Obispo de la Diócesis de Querétaro, a Don Sergio Cuevas Urrea, Presidente de la fundación Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa, a el señor Elder Paul Piper, Presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, al Doctor Francisco Porras, Coordinador Académico del Centro de Investigación Social Avanzada; saludo al representante del Congreso del Estado, al Diputado Juan Luis Iñiguez y también al Diputado Roberto Cabrera quien nos acompaña. De igual manera saludo a los demás integrantes del Consejo Interreligioso que están aquí presentes.

Para mí es un gusto poder participar en éste foro que tiene como objetivo presentar el Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro, un espacio de diálogo entre la sociedad civil, el Gobierno y la Academia en un tema de particular relevancia como lo es el de la Libertad Religiosa.

Estamos aquí porque compartimos muchos motivos y compromisos, compartimos un anhelo de justicia, de paz verdadera para Querétaro, compartimos la libertad como individuos de buscar la verdad y profesar las propias convicciones tanto religiosas como demás índoles, tanto en privado como hacerlo público; lo cual debe ser reconocido y garantizado por el ordenamiento jurídico.

Compartimos también la enorme tarea de avanzar hacia la consolidación de la democracia con pleno respeto a la libertad de culto. La promoción de la Libertad Religiosa, como un derecho humano es parte de la apuesta por la agenda de los derechos humanos asumida por las democracias actuales; éstas requieren de un incesante compromiso con la construcción y el fortalecimiento de las instituciones públicas así como de la promoción de espacios en donde la sociedad, diversa y plural como es, pueda encontrarse, debatir, organizarse y participar.

Como mencionaba en un inicio, la Libertad Religiosa es un derecho humano y no debe entenderse como un asunto exclusivo de las distintas confesiones religiosas, de sus líderes o de sus creyentes, se encuentra reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en nuestra Constitución; éste derecho se extiende a cualquier persona, creyente o no creyente por igual y les permite entre otras cosas manifestar sus creencias en espacios públicos y privados, individual o colectivamente con la única limitante del respeto a terceros y el bien común.

Tanto las iglesias como el Estado tenemos la tarea común, cada uno desde su visión específica, de salvaguardar los derechos fundamentales de las personas; la religión es parte esencial de la identidad de amplios sectores de nuestra sociedad. Es también un aporte fundamental en el ámbito de nuestro gran acervo cultural. Por si fuera poco, las iglesias y las asociaciones religiosas son además un punto de encuentro para personas que suelen manifestar un vivo compromiso con las necesidades de los demás, con la solidaridad, convirtiéndolas en un espacio de fortalecimiento y desarrollo de nuestro tejido social.

Desde el Gobierno, uno de éstos compromisos es promover la Libertad Religiosa, que significa también promover la tolerancia y el respeto entre todos los habitantes, específicamente a través de la Oficina de Asuntos Religiosos, uno de los compromisos en los que hemos avanzado en ésta administración del Gobernador Francisco Domínguez, quien además por mi conducto les manda un cordial saludo. Hemos estrechado a través de ésta oficina lazos con varias de las confesiones religiosas de Querétaro. Fruto de ello ha sido el apoyo mismo que se ha ofrecido para la creación de éste mismo Consejo Interreligioso del Estado de Querétaro con el que seguiremos trabajando bajo un espíritu de apertura en todos los temas de relevancia social. De ésta manera no solo nos comprometemos con los derechos humanos sino que transitamos a una laicidad madura que reconoce el aporte de las religiones a la sociedad y promueve la participación activa de todos los ciudadanos independientemente de sus convicciones religiosas en los espacios públicos de deliberación.

Éste es el primer ejercicio de ésta naturaleza que se realiza en el Estado de Querétaro y estoy convencido de que las reflexiones y compromisos que resulten y sean producto de éste foro abonaran al fortalecimiento del diálogo democrático que tanto bien le representa a nuestra comunidad.

Lo tenemos muy claro, ningún poder puede marginar o ponerse por encima de la dignidad humana, que ésta se expresa en el derecho fundamental de la Libertad Religiosa.

Estamos aquí para sumar esfuerzos constructivos; estamos y seguiremos aquí para hacer un frente común a favor de un Querétaro cimentado en el bien común y en el triunfo de sus valores universales.

Señoras y señores, Querétaro está en nosotros, Querétaro está en la vivencia de nuestros valores; que los esfuerzos que realicen en éste Consejo sean para bien de nuestra sociedad y que Dios los acompañe y bendiga a todos.

Muchísimas gracias.

Comparte con tus amigos

Comprate en Facebook
Comparte en Twitter
Comparte en Whatsapp